Cócteles sin alcohol refrescantes para toda la familia

Cócteles tradicionales como la limonada o los granizados, muy fáciles de elaborar a partir de agua, azúcar y frutas.

 

Para la limonada la proporción, según gustos, es de un vaso de zumo de limón exprimido por cada litro y medio de agua y azúcar al gusto. se le añade hielos y rodajas de limón para decorar.

 

Los granizados de frutas, son más fáciles de realizar si picamos en la batidora fruta previamente cortada a dados y congelada, a la cual podemos añadirle zumos, como por ejemplo naranja u otras variantes como leche o yogur.

 

Respecto a los zumos a utilizar en mayor proporción, particularmente nos inclinamos más por utilizar bases de zumo de manzana y uva, cítricos (incluido el kiwi) o fresas y plátano (mucho más dulces) para los niños que por ejemplo de sandía, más utilizado en cócteles con alcohol, pero como se dice sobre gustos no hay nada escrito.

 

Un gran ejemplo de combinación de zumos de fruta es el clásico cóctel San Francisco, que incluye en proporción los zumos de dos naranjas, dos limones, un chorro de zumo de piña. Añade un poco de hielo, granadina y azúcar al gusto.

 

Podríamos incluir dentro de esta categoría a la leche merengada. Su realización también resulta muy sencilla, a medio litro de leche fresca entera, añadimos una ramita de canela, la piel de limón (sin la parte blanca), y 50 gramos de azúcar aproximadamente.

 

Se cuece todo junto a fuego lento, se deja enfriar a temperatura ambiente y se introduce en el congelador, removiéndola de vez en cuando para que no se forme hielo, en caso de no disponer de heladora. La receta original incluye añadir merengue de clara de huevo, pero es opcional.

 

Los granizados lácteos, con cacao o café también son una gran solución como cócteles helados. en función de nuestras preferencias podemos congelar y granizar las diferentes elaboraciones del café.

 

 

Libros con recetas de cócteles sin alcohol.

 

Libro Cócteles sin alcohol

Cócteles sin alcohol por BLUME (Naturart).

«Finalmente un libro de cócteles sin alcohol que no son smoothies ni batidos: bebidas auténticas para adultos, con sabores sutiles y adictivos.

 

Elaborar o crear un cóctel sin alcohol no es complicado; a veces basta con un poco de sirope aromatizado, zumo de limón y agua con gas. En este libro encontrará variaciones creativas a partir de esta sencilla base. Y seguro que enseguida se sorprenderá a sí mismo creando sus propios cócteles sin alcohol.

 

Refrescante, sorprendente y seductor: pruebe los cócteles sin alcohol. Cuando tenemos invitados, es importante prestar atención a las necesidades y restricciones de cada uno. Incluso si no podemos ofrecer opciones para las dietas sin azúcar, sin gluten o sin lactosa de forma individual, por lo general es fácil tener bebidas con alcohol y sin alcohol sin recurrir automáticamente al agua y a los refrescos.

 

Las bebidas sin alcohol pueden ser originales, deliciosas, creativas y tan sofisticadas como el resto de bebidas. Muchas de las recetas de este libro se preparan en una coctelera porque se sigue el mismo concepto que en la elaboración de cócteles: cuando la bebida incluye cítricos, clara de huevo o crema, habrá que agitar la mezcla para homogeneizar el preparado, introducir burbujas de aire y obtener una bebida batida.

 

Naturalmente, existen algunas excepciones a esta regla. Asimismo, vale la pena filtrar dos veces para retirar la pulpa de los cítricos. El objetivo es conseguir un producto tan placentero para la vista como para el paladar. Al fin y al cabo, primero se degusta con los ojos.»

 

Libro ebook La coctelería sin alcohol

Mocktail: La coctelería sin alcohol por Independently published.

«… 55 recetas distintas de mocktails de diferente naturaleza. Entendemos por Mocktelería la parte de la coctelería dedicada a las bebidas sin alcohol.

 

Es este un segmento en auge que, por una parte, pretende dar respuesta a una iniciativa social que cada vez se postula con más fuerza: evitar el consumo de alcohol, y, por otra parte, intenta escapar de esa arraigada creencia de que los cócteles sin alcohol son sólo zumos y azúcares dirigidos al público infantil.

 

Entendemos la coctelería como la disciplina consistente en mezclar distintos tipos bebidas para conseguir una nueva de características distintas a todas ellas. Atendiendo a la esencia de esta definición, probablemente el taciturno café con leche sea el cóctel más popular de todos los creados hasta ahora y, curiosamente, entraría dentro de la categoría de los mocktails.

 

El Mocktail adquiere su nombre de la conjunción de los vocablos mock (broma, burla…) y tail, en referencia a la definición de cocktail, por lo que una traducción literal podría ser cóctel de mentirijillas o cóctel de broma, en referencia a la no inclusión de alcohol en la receta.

 

Sin embargo, con este nombre irónico se conoce una parte de la coctelería que crece mucho más deprisa de lo que lo hace la rama de la que proviene, y es que, en mocktelería, aún está todo por inventar, queda mucho por experimentar, innovar y servir y eso lo hace especialmente atractivo.

 

Muchos son los motivos que impulsan a una persona a no consumir alcohol (sociales, religiosos, políticos, saludables, dietéticos, miedo a los controles de alcoholemia, estados de gestación o lactancia, o, simplemente personales), el caso es que el consumo de alcohol no está de moda.

 

Antes, consumir una bebida sin alcohol era, en muchos estratos de la sociedad, considerado casi como un signo de debilidad, en cambio, actualmente no tomar alcohol se perciben como valores de compromiso, serenidad, estabilidad o moderación, atributos todos ellos muy respetados y valorados.

 

La mocktelería irrumpe para dar una respuesta madura a esas personas que, por el motivo que sea no quieren consumir alcohol, pero, por ello, no están dispuestos a prescindir de un momento solaz y de asueto acompañados de una copa amable, agradable, gratificante y atractiva.

 

La Mocktelería no tiene pinta de ser una moda pasajera, si no, más bien es una respuesta inteligente y moderna a una exigencia social emergente y cada vez más importante, y conviene que no olvidemos que, mientras la coctelería general cuenta con un grupo concreto de adeptos, el cliente potencial de la mocktelería abarca a todo el mundo, sin distinguir edades, religiones, sexos ni razas.»

 

Libro Cócteles Sin Alcohol

Cócteles Sin Alcohol por lulu.com.

 

 

Libro Refrescos

Refrescos y Mucho Más. Lo Mejor de mi Cocina por NGV.

«Auténtico placer con frutas veraniegas Ya sea para aliviar la sed, obtener un refuerzo de vitaminas, refrescarse o simplemente disfrutar, ¡una bebida casera siempre sienta bien!

 

Dotadas con el poder concentrado de las frutas veraniegas bien maduras y una variedad infinita de sabores, estas irresistibles bebidas le proporcionan un toque de frescor y auténtico placer en cualquier ocasión.

 

¡Y si además quiere aprender a prepararlas, ha encontrado el libro que necesita! Descubra las bebidas sin alcohol más deliciosas y fáciles de preparar, desde tentadores refrescos, como el de naranja y calabaza o el de cereza al balsámico, hasta afrutados sorbetes y granizados, pasando por burbujeantes bebidas veraniegas, como el cóctel de melón, o deliciosos ponches.

 

¡Disfrute de la vida al máximo con nuestras recetas! Unas 50 exquisitas bebidas sin alcohol ideales para cualquier ocasión, desde tentadores refrescos hasta afrutados sorbetes y granizados, pasando por burbujeantes bebidas veraniegas y deliciosos ponches Fotografías en color que evocan la esencia del verano e invitan a reproducirlas Sencillas instrucciones paso a paso y numerosos consejos que le permiten prepararlas con facilidad»

 

 


Notas: Si no dispones de frutas congeladas, puedes probar a triturar hielos.

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